El hombre-lobo de Alt-Marrin

El hombre-lobo de Alt-Marrin

El hombre-lobo de Alt-Marrin

El hombre-lobo de Alt-Marrin

F. Asmus y O. Knoop escribieron en ‘Der werwolf zu Alt-Merrin’, Sagen und Erzahlungen aus Kreise Kolberg-Korlin, p.42:

‘Hace unos sesenta años atrás en Alt-Marrin vivió un hombre llamado Gust. K. Él tenía un cinturón de lobo con el que trajo mucha miseria y daño. Finalmente, le quitaron el cinturón y lo quemaron. Tres veces se calentó el horno, y tres veces el cinturón fue tirado al fuego, pero cada vez escapó de las llamas.

Tampoco el agua dañaba al cinturón. Siempre regresaba.

Sin embargo, el pastor de Fritzow logró quemarlo. Cuando Gust K. murió, el pastor de Alt-Marrin no pudo terminar la oración del Señor, tras lo cual llamaron al pastor de Fritzow. Este dijo ‘Fuera, fuera, fuera con él’.

Cuando trataron de enterrarlo bajo la tierra, la abertura de la tumba era demasiado pequeña, por lo que los portadores del féretro tuvieron que pisotearlo para que entrara. Por un largo tiempo después, siempre hubo un agujero en su tumba, pero el pasto ya lo debe haber cubierto, ya que la historia de Gust K. ha crecido por un largo tiempo.’

Los séptimos hijos

En el folclore gallego, portugués y brasileño, el séptimo hijo se convierte en hombre-lobo.

Esta creencia se extendió tanto en el norte de la Argentina (donde lo llaman ‘lobisón’) que los séptimos hijos eran abandonados, cedidos en adopción o asesinados.

Una ley de 1920 decretó que el presidente de Argentina tenía que apadrinar a todos los séptimos hijos. Así, el estado se encargaba de ellos y les daba una medalla de oro en su bautismo y una beca escolar hasta los 21 años. Esto terminó con los abandonos, pero todavía sigue siendo una tradición el padrinazgo del presidente.

El hombre-lobo de Alt-Marrin

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El ungüento mágico

En la Edad Media, el lobo era un símbolo del mal. La histeria sobre los hombres-lobo estalló en toda Europa en ese momento. Miles de personas fueron acusadas de ser hombres-lobo y muchas fueron torturadas y ejecutadas por eso. El ungüento mágico es frecuentemente mencionado en los juicios a las brujas y hombres-lobo. Se supone que es un alucinógeno fuerte. Cuando se lo frota en el cuerpo, él torrente sanguíneo lo absorbe y causa efectos similares al LSD. Una persona bajo el efecto del ungüento podía imaginar que era un animal o que podía volar con una escoba.

Una de las recetas incluía los siguientes ingredientes:

-grasa de niños desenterrados.

-cicuta

-hojas de álamo

-hollín

-calamo aromático

-sangre de murciélago

-aceite

-acónito

Otras fuentes mencionan ingredientes tales como los narcóticos: somnífero Solanum, acónito, hyoscyamus, belladona, opio, acorus vulgarus y sium. Estos ingredientes se hervían con aceite o con la grasa de niños asesinados con ese propósito. La sangre de un murciélago se añadía, pero sus efectos eran nulos. A esto se añadían otros narcóticos extranjeros.

El siguiente pasaje es del ‘Asno de oro’ de Apuleyo, y prueba que los ungüentos se usaban frecuentemente entre las brujas con el propósito de transformarse:

‘Fotis me mostró una grieta en la puerta y me hizo mirar a través de ella, tras lo cual vi a Pánfilo vistiéndose con distintas prendas. Luego abrió un cofre y tomó de él varias cajas pequeñas, y abrió una de ellas, que contenía un ungüento. Luego de frotar este ungüento entre sus palmas, procedió a ponérselo en todo el cuerpo, desde los pies hasta su cabeza, y cuando terminó, comenzó a pronunciar varias palabras mágicas a una lámpara, como si le estuviera hablando. Después comenzó a mover sus brazos haciendo gestos trémulos y luego con movimientos ondulantes, hasta que una superficie brillante cubrió su cuerpo, tras lo cual aparecieron plumas y alas, su nariz se convirtió en pico, sus pies pasaron a ser garras curvas y Pánfila ya no era Pánfila, sino una lechuza. y ahora, dando un grito fuerte y chillón, extendió sus alas y voló para probar sus poderes.

Luego de ser testigo del arte de la magia y de la metamorfosis de Pánfila, quedé en un estado de estupefacción y asombro…Finalmente, luego de frotar mis ojos algunas veces, me recuperé de mi asombro y de la abstracción de mi mente y comencé a sentir la consciencia de la realidad sobre mí. Tomé la mano de Fotis y le dije: ‘Dulce damisela, te ruego que me traigas una porción de ese ungüento con el que tu señora se ha frotado recién, y cuando me haya convertido en ave seré tu esclavo e incluso te esperaré como un Cupido alado’. Entonces se fue a la casa y regresó rápidamente con la caja de ungüento, lo puso en mis manos e inmediatamente partió.

Lleno de alegría al ver tan preciado tesoro, besé la caja varias veces con esperanza de obtener un vuelo próspero, me desnudé lo más rápido posible, sumergí mis dedos en la caja y luego de sacar una buena porción de ungüento, lo froté por todo mi cuerpo. Una vez que me ungí del todo, imité con mis brazos el movimiento de las alas de las aves en vuelo y continué haciéndolo hasta que las plumas comenzaron a aparecer, mi piel se transformó en piel dura cubierta de pelo, mis dedos desaparecieron, las palmas de mis manos y los pies se convirtieron en cuatro sólidas garras y desde el final de mi  columna nació una cola. Mi rostro era enorme, mi boca amplia, mis fosas nasales enormes y tenía un par de orejas terriblemente largas y peludas. En resumen, cuando llegué a ver mi transformación en toda su extensión, descubrí que, en lugar de un pájaro, me había convertido en un asno.”

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